Sobre mí

Soy Marisa Dávila Martínez

Abogada en ejercicio, colegiada nº 6084 del Colegio de Abogados de Granada.

Tras acabar la carrera me dediqué por más de una década a trabajar con el Derecho en Cooperación Internacional. Además, desde muy joven, inicié un camino de búsqueda de herramientas que me ayudaran a vivir plenamente, con serenidad, desde la conciencia de la realidad. A ello me ayudó practicar diferentes deportes y, sobre todo, descubrir a mediados de los 90 que meditar puede ser tan simple como respirar conscientemente.

Por todo eso, cuando empecé a ejercer la abogacía y me di cuenta de los niveles de estrés y los problemas de salud que conlleva esta profesión, decidí que quería ser abogada pero no quería dejarme la piel en el intento; y para ello tenía que encontrar mecanismos para garantizar mi salud física y mental. Y no solo por mí.

La práctica regular del yoga y la meditación ha sido mi herramienta. Y quise profundizar. Eso me llevó a iniciar un proceso formativo de varios años en el tipo de yoga que practico. Actualmente soy formadora de Kundalini Yoga, certificada por la Asociación Española de KY, y he cursado formaciones en mindfulness y respiración consciente.

Hoy en día compatibilizo ambas actividades, ambas pasiones: el ejercicio de la abogacía y enseñar técnicas que nos permitan vivir más plenamente. Llevo años trabajando en un entorno donde la presión, la urgencia y la responsabilidad no son la excepción, sino la norma. Conozco de primera mano lo que significa preparar un juicio sin margen de error, sostener conversaciones difíciles con clientes o tomar decisiones importantes bajo estrés. Y precisamente por eso sé algo que no se enseña en la carrera: cómo sostenerse emocionalmente en esta profesión.

Mi trabajo nace en ese punto de encuentro entre el rigor jurídico y el bienestar emocional. No hablo de teorías abstractas ni de soluciones genéricas, sino de herramientas concretas, diseñadas para rendir al máximo sin perder claridad mental ni equilibrio interno.

A través de técnicas de respiración y ejercicios físicos, enseño herramientas que ayudan a gestionar la ansiedad antes de un juicio o una reunión clave, recuperar foco en momentos de saturación, tomar decisiones con mayor claridad y seguridad o incluso elevar la energía cuando no podemos más.

Mi enfoque conecta con la mente analítica de la abogacía: explico no solo cómo aplicar estas herramientas, sino por qué funcionan, para que puedan integrarlas de forma realista en su día a día. No se trata de parar la exigencia, sino de sostenerla mejor. De trabajar con más precisión, más calma y más control interno. Porque un abogado o una abogada que sabe respirar, piensa mejor, comunica mejor y decide mejor.

Y en una profesión donde cada palabra y cada decisión cuentan, eso marca la diferencia.

Si estás aquí es porque empiezas a plantearte que no puedes seguir viviendo la profesión como hasta ahora;

Que esa parte de tu ser que disfruta y se enriquece con el ejercicio de la abogacía, no puede crecer a costa de tu salud física y mental; porque la vida sigue su curso mientras a ti se te va revisando sentencias, diseñando estrategias, buscando fundamentos jurídicos, negociando.

Trabajamos junto a profesionales de:

  • Psicología – Terapia Gestalt

  • Nutrición

  • Fisioterapia
  • Osteopatía

Empieza a integrar pequeños cambios reales

Contacta conmigo para ayudarte a llevar a la práctica cotidiana pequeños cambios que, sin dedicar demasiado tiempo, desde donde estés, desde la respiración y el cuerpo, te permitan equilibrar el sistema nervioso, llevar calma a tu vida, mejorar tu descanso y tu capacidad para disfrutar de todo.